Atizapán: El Epicentro de la Música Electrónica en México en los 80’s y 90’s
En las décadas de los 80 y 90, Atizapán de Zaragoza, un municipio del Estado de México, se consolidó como uno de los principales epicentros de la música electrónica en el país. Este fenómeno fue impulsado por eventos históricos organizados por el colectivo Polymarchs, que reunió a miles de jóvenes en lugares emblemáticos de la ciudad, como las canchas de Las Águilas, para disfrutar de un sonido innovador y electrizante que marcaría una era.
Un colectivo que rompió fronteras
Polymarchs, conocido por su estilo único que fusionaba géneros como Hi-NRG, Italo Disco y Eurodance, dejó una huella imborrable en la escena musical de la época. Este colectivo, pionero en la música electrónica en México, supo conectar con una juventud ávida de nuevas experiencias sonoras, y Atizapán fue uno de los lugares donde se vivieron los momentos más memorables.
En eventos masivos celebrados en espacios al aire libre y en lugares con gran afluencia juvenil, como las canchas de Las Águilas, cientos de personas se congregaban para escuchar las mezclas y sets que definieron a Polymarchs como una de las principales fuerzas en la música dance de la época. Cada fiesta se convertía en un ritual donde la música electrónica, con sus sintetizadores y ritmos pulsantes, dominaba el ambiente.

El legado de las ‘guerras de sonidos’
Una de las características más destacadas de estos eventos fueron las famosas “guerras de sonidos”, donde colectivos como Polymarchs competían frente a otros como Winners, en una batalla que no solo era musical, sino también de cultura y estilo de vida. Estos enfrentamientos se hicieron legendarios, convirtiendo a Atizapán en un referente de la música dance a nivel nacional.
Las ‘guerras de sonidos’ no solo se trataban de competir por la mejor música, sino de un enfrentamiento entre el espíritu de las distintas comunidades jóvenes, quienes defendían su colectivo con pasión y energía. Las noches en Atizapán se transformaban en una explosión de luces, sonidos y emociones, donde cada beats marcaba el pulso de una generación.
Atizapán, el corazón de la música electrónica
Hoy en día, la influencia de Polymarchs y de esos eventos en Atizapán sigue vigente. La ciudad no solo se destacó como un centro de fiesta, sino también como un semillero de nuevas generaciones que crecieron con el legado de la música electrónica. A pesar del paso de los años, los recuerdos de esas noches de música continúan vivos, y cada vez que se menciona Atizapán en el contexto de la música electrónica, el nombre de Polymarchs está presente.
«¡Tú fuiste parte de esa historia!» es la invitación para quienes vivieron esos momentos. Y es que, aunque la música ha cambiado, Atizapán sigue siendo una ciudad que late al ritmo de la música electrónica, con su historia sólida y su comunidad siempre dispuesta a recordar cómo comenzó todo.